Cartelería digital para colegios, universidades y centros de formación
Horarios de clase, cambios de aula, vida del campus y alertas de seguridad. Un canal que los estudiantes realmente miran, allí donde los correos no se leen.
El horario de clases y sus cambios
En un centro, la información más buscada es también la más inestable: la clase del día, su aula, y sobre todo los cambios de última hora. Un profesor ausente, un aula no disponible, un examen aplazado — esta información circula hoy mediante carteles de papel y el boca a boca, con el resultado conocido.
Una pantalla colocada en la entrada del edificio y frente a la secretaría académica capta este flujo en el momento en que los estudiantes pasan. El contenido se actualiza en tiempo real: una modificación introducida en la plataforma está en pantalla en un minuto, algo que ningún cartel de papel permite.
La alerta, una exigencia aparte
Los centros educativos tienen obligaciones en materia de alerta y simulacros de seguridad. La cartelería digital no es un sistema de alarma y no lo sustituye, pero aporta algo que el timbre no da: la naturaleza del evento y la instrucción a seguir.
La alerta de emergencia toma el control de todas las pantallas del parque en una sola operación, sea cual sea el contenido en emisión, y se retira con la misma facilidad. Es también la herramienta de situaciones menos graves pero frecuentes: cierre excepcional, alerta meteorológica, modificación de los horarios de transporte.
Quién alimenta las pantallas
La cuestión de la gobernanza es decisiva, porque una cartelería alimentada por una sola persona se apaga en cuanto esa persona está ausente. El modelo que perdura reparte los roles: la administración gestiona el horario y la información oficial, comunicación gestiona la imagen del centro, y las asociaciones estudiantiles o los delegados alimentan un muro dedicado a la vida del campus.
Este reparto requiere permisos distintos por usuario, y un espacio claramente separado para los contenidos estudiantiles — una única pantalla donde todo se mezcla acaba sin pertenecer a nadie.
La elección de las ubicaciones sigue los flujos, no la superficie del edificio: la entrada principal, los alrededores de la secretaría académica, el comedor y el hall captan la mayor parte del tránsito. Una pantalla colocada en un pasillo que nadie usa entre dos clases nunca se leerá, sea cual sea la calidad de lo que emite.
Queda la cuestión del sonido, que hay que resolver desde la instalación: en un hall ruidoso no se oye, y en un pasillo cercano a las aulas molesta a las clases. Prevea contenidos comprensibles sin sonido, subtitulados cuando se trate de vídeos.
Questions fréquentes
¿Se pueden mostrar los horarios de clase y sus cambios?
Sí, y es el principal interés: una modificación introducida en la plataforma está en pantalla en un minuto, mientras que un cartel de papel tarda medio día. Los contenidos recurrentes se programan con antelación mediante la programación horaria.
¿La cartelería digital sustituye a un sistema de alarma?
No, y no debe presentarse como tal. Complementa a la alarma aportando lo que ella no da: la naturaleza del evento y la instrucción a seguir, difundidas en todas las pantallas en una sola operación.
¿Pueden los estudiantes publicar contenido?
Sí, siempre que se separen los roles: los permisos se reparten entre usuarios, lo que permite confiar un espacio o pantallas dedicadas a las asociaciones y delegados, mientras la administración conserva el control de la información oficial.
¿Cuántas pantallas para un centro educativo?
Depende de los flujos, no de la superficie: la entrada principal, la secretaría académica, el comedor y el hall cubren la mayor parte del tránsito. Tres pantallas son gratuitas con la oferta Free, con las funciones de la oferta Premium — aparece un distintivo «Powered by Smart-Signage» a partir de los 30 días. Más allá, cuente 9 €+IVA por pantalla al mes, o 99 €+IVA al año, sin permanencia. Las tablets de sala, mandos a distancia y etiquetas e-paper corresponden a la licencia Lite a 5 €+IVA por dispositivo al mes. A partir de 50 dispositivos del mismo tipo, un descuento se vuelve negociable.